La tristeza del samurái

Rebasando los límites del thriller a una velocidad fuera de lo común llega una novela negra -escrita por un expolicía español- que ha ganado alguno de los premios más importantes del género en Europa. Con una estructura digna de las mejores series de aventuras, relata cuarenta años de crímenes ejecutados con la complicidad del Estado. En 1941 la joven esposa de un franquista intenta huir a Portugal, seguida de cerca por su rencoroso marido. De esta decisión parte una cadena de venganzas que saltan de la guerra civil española al frente ruso, incluyendo el papel que jugó la siniestra División Azul de los franquistas entre los nazis, y de allí a la frenética Barcelona de los años ochenta, donde se preparaba un golpe de Estado. La tristeza del samurái cuenta como las últimas víctimas tratan de hacer justicia en un momento en que es casi imposible distinguir a los verdugos de los inocentes.

Un millón de gotas

Gonzalo Gil es un abogado metido en una vida que le resulta ajena, en una carrera malograda que trata de esquivar la constante manipulación de su omnipresente suegro, un personaje todopoderoso de sombra muy alargada. Pero algo va a sacudir esa monotonía.
Tras años sin saber de ella, Gonzalo recibe la noticia de que su hermana Laura se ha suicidado en dramáticas circunstancias. Su muerte obliga a Gonzalo a tensar hasta límites insospechados el frágil hilo que sostiene el equilibrio de su vida como padre y esposo. Al involucrarse decididamente en la investigación de los pasos que han llevado a su hermana al suicidio, descubrirá que Laura es la sospechosa de haber torturado y asesinado a un mafioso ruso que tiempo atrás secuestró y mató a su hijo pequeño.
Pero lo que parece una venganza es solo el principio de un tortuoso camino que va a arrastrar a Gonzalo a espacios inéditos de su propio pasado y del de su familia que tal vez hubiera preferido no afrontar.
Tendrá que adentrarse de lleno en la fascinante historia de su padre, Elías Gil, el gran héroe de la resistencia contra el fascismo, el joven ingeniero asturiano que viajó a la URSS comprometido con los ideales de la revolución, que fue delatado, detenido y confinado en la pavorosa isla de Nazino, y que se convirtió en personaje clave, admirado y temido, de los años más oscuros de nuestro país.

Una gran historia de ideales traicionados, de vidas zarandeadas por un destino implacable, una visceral y profunda historia de amor perdurable y de venganza postergada; un intenso thriller literario que recorre sin dar respiro la historia europea.

La víspera de casi todo

Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.
El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.

El peso de los muertos

Nos gusta creer que podemos enterrar el pasado, pero la memoria reside en nuestro inconsciente, y nuestra historia es a menudo el fruto de nuestra imaginación. Por eso cuando en septiembre de 1975 Lucía recibe una llamada en su casa de Viena desde España, decide que es el momento de regresar a Barcelona y enfrentarse a los fantasmas que la esclavizan. Intuye que su mundo no es tal y como lo ha concebido y ya está cansada de huir y de mentirse, por lo que no puede posponer afrontar su verdadera realidad. Pero, como temía, sus muertos regresan veinte años después en cuanto pisa las calles de Barcelona y retorna otra vez el dolor, la angustia y los temores. Franco agoniza, pero aún deambula lo más duro del régimen, con personajes como el moro Ulises y sus cómplices, en una España en decadencia que se debate entre un sistema decrépito y los nuevos aires de cambio.

Ritos de muerte

La inspectora de policía Petra Delicado trabaja en el Servicio de Documentación de una comisaría de Barcelona. Un día, el inspector jefe la llama, le presenta al que será su subordinado, Fermín Garzón – un subinspector recién llegado de Salamanca -, y encomienda a ambos un caso de violación. Nada parece indicar que vaya a ser un caso complicado, aunque la única pista de que disponen es una marca que el violador ha impreso en el brazo de la víctima con algo así como una pequeña corona de pinchos, que produce una herida cuya forma recuerda a una flor …

El silencio de los claustros

Un monje de Poblet es asesinado cuando trabajaba en la restauración de una reliquia en un convento de clausura barcelonés. Tras el desconcierto inicial, Petra Delicado y su ayudante Fermín se documentan en el monasterio de Poblet. La investigación se encaminará hacia dos focos: los hechos de la Semana Trágica de 1909 y la oscura trayectoria de una poderosa familia benefactora del convento.

Un barco cargado de arroz

El cadáver de un mendigo es hallado una mañana en un banco del parque. Petra Delicado y su ayudante, Fermín Garzón, poco a poco irán destapando una sorprendente trama con vinculaciones imprevisibles. Partiendo de los que viven al margen de la sociedad y apuntando a insospechadas instancias sociales, la autora nos vuelve a sumergir en un caso trepidante.

Nido vacío

Resignada, la inspectora Petra Delicado se ve obligada a ir de compras a un centro comercial. Entra en el lavabo, y, atónita, ve como una pequeña mano hace desaparecer su bolso. Tras descubrir que se trata de una niña, finalmente recupera su bolso con todo el dinero, el móvil y los documentos, pero sin algo esencial para una policía: su arma reglamentaria.

Tras soportar las consabidas bromas de sus compañeros y tragarse la bronca de su jefe, Petra decide seguir la pista de la joven ladrona. Para ello contará con la colaboración de un único testigo, que resulta ser también una menor. Un temor acosa a Petra Delicado: ¿para qué se quedaría con una pistola alguien de tan temprana edad?

Petra conocerá, durante la investigación de este caso, a Marcos, un arquitecto por el que comienza a sentir más que una simple amistad y que le descubre un mundo tranquilo y burgués en el que la inspectora quiere probar suerte.